El pasado domingo 15 de abril Asafal organizó una interesante visita al
primer tren-tranvía de Andalucía, el que une las localidades malagueñas
de Vélez-Málaga y Torre del Mar.
En la mente del nutrido grupo asistente estaba la recientemente plantada
propuesta de Asafal para la implantación de este moderno modo de
transporte en nuestra provincia, como solución inaplazable para el caos
de tráfico de la capital y su área metropolitana, por sus irremplazables
ventajas en cuanto a capacidad, respeto al medio ambiente, agilidad y
puntualidad, entre otras.
Tras la oportuna parada en Calahonda para tomar fuerzas, dando cuenta de
unos excelentes churros, el repleto microbús continuó su marcha hasta
Torre del Mar, donde esperamos la llegada del tranvía. Para entonces, ya
se habían unido al grupo tres socios y amigos procedentes de Serón y
otra pareja de Málaga.
Fue muy comentada la excelente integración de las vías en la trama
urbana de una localidad costera cuyas calles poco se diferencian de las de
Almería. Cuando el tranvía aparece todos nos admiramos de la plasticidad
de la imagen, en la que se unen modernidad y racionalidad. Una sana
envidia nos invade, y al mismo tiempo nos estimula para luchar por que la
propuesta de Asafal acabe convirtiéndose en realidad.
La composición tiene tres coches, completamente diáfanos por dentro, y
al haberse inaugurado en octubre están prácticamente nuevos. La
solución adoptada para el pago de los billetes es la de un agente que
recorre el tranvía por dentro con una PDA e impresora. Quizás sea
achacable a la bisoñez de los conductores la brusquedad de las salidas y
paradas, pero las prestaciones son realmente notables. Esto lo comprobamos
cuando, al salir del casco urbano de Torre del Mar, descansando ya los
raíles sobre traviesas y balasto, el tranvía afronta una más que
respetable rampa con absoluta suficiencia.
Con paradas en el Hospital Comarcal y en un gran centro comercial, el
nivel de ocupación es bastante aceptable, habida cuenta de el día y de
la hora.
En menos de 20 minutos hemos llegado a Vélez-Málaga lo cual, para los
amigos del ferrocarril es una pena, pues el trayecto se nos hace muy
corto. Tras la visita al pueblo y las fotos de rigor, volvemos a la parada
del tranvía, comprobando que las obras para una próxima ampliación
están a punto de concluir. Nos admira que un municipio relativamente
pequeño haya sido tan valiente para asumir el reto ser el primero de
Andalucía que vuelva a apostar por el tranvía. Sin embargo, a la vista
están los resultados. Un rotundo éxito que aporta calidad de vida a sus
habitantes.
Tras completar el viaje de vuelta, nos dirigimos a uno de los numerosos
restaurantes de Torre del Mar, donde damos buena cuenta de las excelencias
de la costa malagueña. Y, como ocurre en todas las excursiones de Asafal,
el que acude por primera vez entra como socio y sale como amigo.
Por fortuna, el tiempo acompañó en todo momento, y nos sobró tiempo
para recorrer el agradable Paseo Marítimo de Torre del Mar, antes de
regresar a Almería, comentando las excelencias del tranvía y preparando
ya futuras excursiones.
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