|
La carencia de infraestructuras en la provincia de Almería ha sido una
constante a lo largo de toda nuestra historia reciente, y en el periodo
preferroviario la provincia se encontraba en una situación de
aislamiento terrestre con el interior peninsular. Los contemporáneos
hablaban de Almería como de una isla en materia de comunicaciones. La
inexistencia de caminos o el pésimo estado de éstos, provocaba que la
única comunicación con otros puntos de la Península se realizara a
través de los barcos que puntualmente arribaban al puerto para, vía
Málaga o Cartagena, proseguir viaje hacía el interior.
El determinismo geográfico jugó sin duda un papel importante en las
deficiencias de infraestructuras y comunicaciones. Aunque algunos
autores cuestionan ese determinismo para ámbitos nacionales o
estatales, bien es cierto que en espacios regionales más concretos como
provincias o comarcas este factor puede ser decisivo a la hora de atraer
o repeler inversiones para el desarrollo económico.
La situación geográfica de Almería, en la periferia de la periferia,
alejaba a nuestra provincia de los circuitos tradicionales de comercio e
intercambio económico. Dificultaba en una palabra su incorporación a
los mercados y círculos de poder. Esta ubicación desventajosa se veía
agudizada por el difícil relieve del entorno provincial que encarecía
aún más cualquier tipo de inversión de mejora en infraestructuras.
Hay que tener en cuenta que la provincia de Almería, junto a su vecina
Granada, son las dos más montañosas del conjunto nacional.
Otros factores, como el escaso nivel de poblamiento o lo débil de su
tejido productivo, dejaban a la provincia de Almería en situación de
inferioridad para poder acceder al conjunto de inversiones y efectos
multiplicadores que traía la construcción y explotación de
ferrocarriles.
El tren tardó en llegar, pero finalmente llegó a Almería. El primer
paso se dio con la promulgación de la ley de 2 de julio de 1870, en la
que el gobierno contemplaba la posible construcción de ferrocarriles en
puntos hasta entonces huérfanos de este medio. Para facilitar el
atractivo inversor se propone una subvención kilométrica de 60.000
pts, con el objeto de alentar las reticencias e incertidumbres de los
capitalistas. Entre las líneas propuestas por la referida ley se
encontraban dos en territorio de Almería: una comunicación norte-sur,
desde Linares al puerto de Almería; y otra este-oeste, entre Murcia y
Granada, que atravesaba el valle del Almanzora. En el olvido había
quedado la opción litoral Málaga-Almería-Murcia, que había sido
valorada por la Junta Consultiva de Caminos en los debates previos a la
ley.
A partir de este momento, y a lo largo de 20 largos años, comenzaría
una larga lucha reivindicativa en la prensa y opinión pública
almeriense. Surgen por doquier debates y opiniones sobre las
conveniencias del trazado. Nacen grupos de ciudadanos que se asocian en
plataformas en pro del ferrocarril, aglutinadas en algunos casos junto a
la prensa local, que cuenta incluso con algunas cabeceras dedicadas
sólo a la demanda ferroviaria. El periódico El Ferro-Carril puede ser
un buen ejemplo de ese espíritu de efervescencia social existente en la
provincia.
|
|
Desde este momento, las dos líneas previstas, Linares a Almería y
Murcia a Granada, iban a proseguir por separado su particular historia
que convergería en la década de los noventa con la apertura de los
primeros kilómetros. Pero, eso sí, con unos resultados tanto en su
trazado como en su objetivo muy diferentes a los que se preveían cuando
se reivindicaba el ferrocarril para "sacar a Almería de su
aislamiento ancestral".
El ferrocarril de Murcia a Granada, que había sido previsto como la
gran línea transversal del sur que uniría Andalucía y Levante, vio
subdivididas sus concesiones y limitadas así sus posibilidades
integradoras del territorio que iba a recorrer. La explotación
correría a cargo de cuatro concesionarios distintos que tendrían
intereses distintos y no darían continuidad a la línea (ver Mapa 2).
La primera concesión sería el ferrocarril Alcantarilla-Lorca (AL),
más adelante el conjunto más importante se concretaría en el
Lorca-Baza-Águilas (LBA), quedando relegados a los primeros años de
nuestro siglo los trayectos Baza-Guadix (The Granada Railway) y
Moreda-Granada (Compañía de Caminos de Hierro del Sur de España).
El otro gran proyecto ferroviario en la provincia servía, entre otros
aspectos, para conseguir la conexión de la capital de la provincia con
la capital del Estado. Puede estar aquí la principal razón del
especial interés que demostraron las autoridades locales y provinciales
para impulsar este proyecto. Sería la Diputación Provincial de
Almería, con su presidente Alfonso M. Cano al frente, quien
abanderaría la lucha de la provincia por poder contar con el
ferrocarril en su territorio. La asunción de la redacción del
proyecto, que realizaría el joven ingeniero madrileño, afincado en
Almería, José Trías entre 1873 y 1875, junto con los frecuentes
contactos con inversores locales y nacionales para conseguir un
concesionario para el ferrocarril, refrenda el importante papel que
desempeñaron las instituciones locales y provinciales para la llegada
del ferrocarril a la capital.
2.3.1.1.- Trazados, construcción y características de las líneas
Ya hemos anticipado los dos ejes sobre los que iba a diseñar el
ferrocarril en la provincia de Almería, vamos a continuación de manera
más detallada a estudiar el diseño de los trazados y el proceso de
construcción de las líneas, que iba a ser paralelo en el tiempo,
teniendo cronologías muy semejantes.
Cuadro 4: Cronología de la llegada del ferrocarril a la provincia de
Almería
| Trayecto |
Fecha |
Km
|
Línea |
| Águilas-Almendricos |
01/04/1890 |
30,6 |
LORCA A BAZA Y
ÁGUILAS (LBA) |
| Almendricos-Lorca |
20/07/1890 |
23,7 |
" |
| Almendricos-Huércal Overa |
10/04/1891 |
18,1 |
" |
| Lorca (LBA)-Lorca (AL) |
07/03/1892 |
1,1 |
" |
| Huércal Overa-Zurgena |
30/06/1892 |
10,9 |
" |
| Zurgena-Almanzora |
10/11/1893 |
10,5 |
" |
| Almanzora-Purchena |
11/06/1894 |
20,1 |
" |
| Purchena-Serón |
17/09/1894 |
18,5 |
" |
| Serón-Baza |
16/12/1894 |
31,1 |
" |
| Águilas-Águilas Puerto |
27/15/1899 |
1,2 |
" (ramal) |
| Águilas-El Hornillo |
12/08/1903 |
1,2 |
" (ramal) |
| |
|
167,1 |
|
| Guadix-Almería |
26/07/1895 |
99,8 |
LINARES A
ALMERÍA (Sur de España) |
| Estación de Baeza-Quesada |
15/10/1895 |
53,2 |
" |
| Moreda-Guadix |
22/10/1896 |
25,0 |
" |
| Alamedilla-Moreda |
18/04/1897 |
21,3 |
" |
| Huesa-Alamedilla |
22/03/1898 |
12,0 |
" |
| Quesada-Larva |
15/03/1899 |
8,7 |
" |
| Lacalahorra-Minas de Alquife |
26/12/1899 |
11,3 |
" (ramal) |
| Linares-Baeza empalme |
15/10/1904 |
8,6 |
" |
| Huéneja Dólar-Minas
Marquesado |
20/09/1916 |
14,4 |
" (ramal) |
| Almería–Puerto de Almería |
01/08/1925 |
2,3 |
" (ramal) |
| |
|
256,7 |
|
| Moreda–Deifontes |
14/01/1902 |
33,9 |
MOREDA A
GRANADA (Sur de España) |
| Deifontes–Albolote |
01/04/1903 |
16,0 |
" |
| Albolote–Granada |
02/05/1904 |
5,9 |
" |
| |
|
55,8 |
|
| Guadix - Gor |
10/11/1906 |
16,3 |
BAZA A GUADIX
(THE GRANADA RAILWAY) |
| Baza - Gor |
15/03/1907 |
35,6 |
" |
| |
|
51,9 |
|
|
Fuente: Elaboración
personal a partir de WAIS, F. (1974) |
|
Gráfico 2: Perfil idealizado entre Baza y Águilas. FUENTE:
elaboración personal.-

|
|
La reducción del proyectado ferrocarril de Murcia a Granada a un
ferrocarril de mayores limitaciones territoriales como era el
Lorca-Baza-Águilas, propició la entrada en el proyecto de los
intereses de las compañías mineras, que veían en los yacimientos
férricos de la sierra de los Filabres el principal mercado de
transporte para la línea férrea. La concesión de esta línea la
obtuvo la compañía inglesa The Great Southern of Spain Railway Cº Ltd
en el verano de 1887 e inmediatamente comenzaron los trabajos de
construcción del ferrocarril entre la ciudad murciana de Lorca y el
puerto de Águilas, para continuar desde el proyectado punto de empalme
en Almendricos en dirección hacia el valle del Almanzora.
El trazado presentaba unas importantes dificultades orográficas, y se
diseñó para favorecer el tráfico de minerales en sentido al puerto de
Águilas, acercando las estaciones a los puntos de embarque del mineral
y no teniendo en cuenta su proximidad a las poblaciones a las que
podría servir. La compañía concesionaria, una vez alcanzada la
localidad granadina de Baza de diciembre de 1894, desistió de seguir
con la construcción hasta Granada y, tras varios contenciosos,
transfirió los derechos del trayecto de Moreda a Granada a la
compañía iba a explotar el ferrocarril de Linares a Almería; mientras
que los Sres. Escoriaza se quedaban con la concesión del tramo entre
Baza y Guadix. Un ferrocarril de clara orientación regional se había
convertido, a causa de la especulación, en cuatro pequeños
ferrocarriles locales de escasa entidad.
|
| Mapa
2: Subdivisiones producidas en la primitiva concesión del ferrocarril
dee Granada a Murcia. FUENTE: Elaboración personal a partir de Gaceta
de Madrid

|
|
Tampoco el ferrocarril de Linares a Almería tendría mayor fortuna a la
hora de configurar su trazado y su paso por poblaciones. También en
este caso los intereses mineros condicionarían sobremanera la línea y
modificarían su diseño para adaptarlo al beneficio de las compañías
mineras. Las enormes dificultades que tuvo la línea diseñada por
Trías para encontrar una empresa interesada en su construcción
provocaron que las sucesivas subastas para la concesión de la línea
quedaran desiertas, y a la altura de 1889 se dudaba seriamente que este
ferrocarril pudiera ser una realidad. La aparición de un financiero
catalán, Ivo Bosch Puig, en representación del Banco General de Madrid
(creado como apéndice de Crédit Mobilier) iba a dar un giro a la
situación. Éste se haría con la concesión de la línea a nombre de
la recién creada Compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España
con la importante prerrogativa de poder modificar el trazado para
adaptarlo a los intereses de la explotación. En el artículo 2º del
pliego de condiciones particulares de concesión de la línea aprobado
el 18 de junio de 1887 y firmado por el entonces ministro de Fomento, el
político almeriense Carlos Navarro Rodrigo, se dice:
"En virtud de lo
dispuesto en la ley de 30 de mayo de 1885, el concesionario podrá
introducir en el proyecto aprobado variaciones que mejores sus
condiciones actuales, ya acortando su longitud, ya aproximándose a
los centros de producción y riqueza, siendo en este caso el plazo
de ejecución de seis años, a contar desde la fecha de la
aprobación del proyecto, quedando subsistentes los demás
requisitos que se expresan en el artículo anterior".
La línea diseñada por Trías
iba a tener así una importante modificación, que se concretaría en la
reducción de 50 km en un claro intento de favorecer la impronta minera,
dejando de lado las interesantes intercomunicaciones territoriales
planteadas por el proyecto de 1875.
|
| Mapa
3: Comparación de trazados de la línea de Linares a Almería
(1875-1895)

|
|
No obstante todas estas modificaciones, la línea resultante iba a ser
un imponente trabajo ingenieril para configurarse como la de mayor
dificultad orográfica de todo el ámbito nacional. Ya hemos referido
que las provincias de Granada y Almería son las más montañosas de
toda la Península Ibérica, lógicamente un ferrocarril diseñado en un
70 % sobre este territorio debía presentar unas dificultades
orográficas verdaderamente importantes.
|
| Gráfico
3: Perfil idealizado de la línea de Linares a Almería. FUENTE:
elaboración personal

|