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1.- INTRODUCCIÓN
El ferrocarril constituye en sí mismo un cambio tecnológico de
hondas raíces. Pero, además, por los efectos directos e indirectos que
provoca, supuso desde su implantación, en la primera mitad del siglo
XIX, un profundo cambio que abarcó aspectos sociales, económicos,
laborales o geográficos.
Esta transversalidad del hecho ferroviario, quiere ser el punto de
partida para conocer con detenimiento una serie de transformaciones que
afectaron, no sólo al modo de desplazarse las personas o las
mercancías desde el nacimiento del ferrocarril, sino también cómo se
articularon los distintos territorios que entraron bajo el ámbito de
influencia del ferrocarril. O las características especiales de las
modernas empresas ferroviarias como precursoras de modelos de gestión
puramente capitalistas, e incluso, cómo la demanda importante de mano
de obra modificó las relaciones laborales ante el avance de importantes
logros sociales en el mundo del trabajo.
El enfoque de estudio puede ser muy variado, y puede ofrecerse desde
varias perspectivas. Para su aplicación en el aula hemos optado por
establecer correlaciones entre los espacios locales y los referidos a
ámbitos mayores, nacionales o supranacionales. Cómo se extendían las
construcciones o los modelos de gestión por todos los espacios
ferroviarios, con la sola diferencia de las matizaciones locales y la
lógica aplicación diferida en el tiempo.
El objeto principal del estudio es el conocimiento del proceso de
construcción y desarrollo del hecho ferroviario en la provincia de
Almería. Su conocimiento y estudio desde una amplia perspectiva, con la
utilización de abundante material de fuentes primarias y la
bibliografía ya publicada al respecto. El estudio del ferrocarril en
Almería constituye un hecho apasionante, tanto para el investigador
como para el estudiante, y sirve como pauta de interpretación de
algunas situaciones de atraso económico, aislamiento geográfico o
deficiencias de infraestructuras que se dan en la actualidad en la
provincia de Almería. Del conocimiento de los errores, o "no
aciertos", del pasado podremos avanzar en busca de soluciones y
mejoras para el futuro.
El ferrocarril entra con el cambio de siglo en un nuevo proceso de
revolución de transportes, materializado en las espectaculares
transformaciones provocadas por la aplicación de nuevas tecnologías al
transporte ferroviario. El ferrocarril en el siglo XXI será más
rápido, más cómodo y más seguro que el actual, y debe servir para
unir y articular territorios, evitando con ello la repetición de
errores pretéritos. El anticipar esos errores no corresponde solamente
a los técnicos o políticos, sino que del conocimiento de los pueblos
nace su progreso.
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