|
Después de la Primera Guerra Mundial, el
Capitán J. E. P. Howey y su amigo el Conde Louis Zborowski, quisieron
llevar a la práctica el proyecto de construcción de un ferrocarril que
fuera igual a los que ya había, excepto en su tamaño. Su ferrocarril
sería una tercera parte de los que circulaban en Inglaterra. Hubiera
quedado sólo como un sueño si no hubiera sido porque los dos empeñaron
su dinero en hacer realidad dicho proyecto. El Capitán Howey había
heredado su patrimonio de su familia que eran propietarios de terrenos
en el centro comercial de Melbourne, el Conde Louis Zborowski obtuvo su
fortuna en la fabricación de coches y como piloto de carreras, siendo
uno de los fundadores de la compañía de coches Aston Martin.
Visitaron todo el país buscando un terreno apropiado donde construir su
ferrocarril. Al fin decidieron construirlo en las tierras llanas de
Romney Marsh (las Marismas de Romney) en el condado de Kent. Contaron
con la colaboración del gerente general del Southern Railway, Sir
Herbert Walker, cuya ayuda fue decisiva para marcar la ruta exacta entre
Hythe y Dungeness (banco de áridos con salida hacia el mar en el Canal
de la Mancha). Como dato interesante habría que indicar que ninguna
sección de la línea está a más de dos kilómetros de la playa.
En aquellos días discurría una vía de ancho internacional entre Ashford
y el pueblo de New Romney, por lo tanto podían utilizar la red nacional
para el transporte de los materiales necesarios para la construcción.
La ubicación de la línea en esta parte de la costa ofrecía la ventaja de
que los miles de turistas, que en los años veinte pasaban sus vacaciones
de verano en esta parte del país, fueran sus futuros clientes, además su
terminal de Hythe disfrutaba de buenas conexiones con Londres tanto por
ferrocarril como por carretera.
Por fin, la construcción de este ferrocarril se aprueba con el Decreto
“Light Railway Order” de 1925. En lo referente al coste de la
construcción favorecería que el terreno no tuviera pendientes y no
pasara por grandes poblaciones. A pesar de todo, se necesitarían
pasajeros y mercancías para poner en marcha el ferrocarril. Primero se
construyó la sección entre Hythe y New Romney de 13 kilómetros. En el
trayecto entre las dos había siete estaciones, pero poco después se
cerraron cuatro. Se construyó también una placa giratoria en Hythe,
almacenes en New Romney para proteger el material rodante y también
talleres de mantenimiento. En ambas estaciones se instalaron torres de
agua y casetas de señales.
Desde el principio Howey y Zborowski quisieron tener una reproducción
exacta de las grandes locomotoras de vapor, pero a menor escala, ya que
el ancho de vía sería de 15 pulgadas (381mm). El trabajo de diseño de
las primeras locomotoras lo llevó a cabo Henry Greely y la construcción,
la compañía de Davey Paxman de Colchester en Essex (ver Tabla 1). Los
dueños querían que su ferrocarril fuera de servicio público, es decir,
que circulara todo el año, para transportar mercancías y pasajeros. Las
dos primeras locomotoras tenían un rodaje 2-4-1, idóneo para el
transporte de materiales pesados, como arena y balasto, por su mayor
adhesión y sus mejoras en la tracción. Se adquirieron una serie de
vagones para el transporte de mercancías y coches abiertos y cerrados
para el transporte de viajeros.
En agosto de 1926, el Príncipe de York, el futuro rey George VI,
visitaba un campamento de juventudes en St Mary’s Bay y aunque la obra
no estaba terminada, la compañía no quiso perder la ocasión de que tan
ilustre personaje hiciera el recorrido entre Hythe y New Romney y así
inspeccionar el progreso de la construcción, además de servir como
reclamo propagandístico. De este modo el ferrocarril “Romney, Hythe,
Dymchurch Railway” recibía una valiosa publicidad real.

Mapa 1. Trazado del ferrocarril Romney, Hythe & Dymchurch y zonas
próximas
Fuente: Elaboración propia a partir de Google Maps.
La apertura oficial tuvo lugar el sábado 16 de julio
de 1927. Por desgracia, el Conde Zborowski había fallecido en un
accidente en el circuito de Monza, durante el entrenamiento para una
carrera en 1924 y no pudo ver su sueño realizado. Desde el primer
momento la línea tuvo un gran éxito. Las dos primitivas locomotoras no
eran suficientes para satisfacer la demanda de público, así que después
de un año, el parque aumentó en siete locomotoras. El Capitan Howey
decidió continuar el recorrido hasta la punta de Dungeness. No fue tarea
fácil, porque la terminación de la línea era en New Romney pero después
de las obras necesarias y de la construcción de un puente, la
amplicación de la línea llegó hasta el ‘Pilot’ (el Práctico) en mayo de
1928. El recorrido total desde Hythe a Dungeness completaba 23
kilómetros. Esto supuso que entre Howey y Greely construyeron la línea
ferroviaria de vía tan estrecha más larga del mundo. Sin embargo, una
vez logrado el éxito de la puesta en marcha de tan singular ferrocarril,
no fue nada fácil seguir en la cumbre. Greely terminaría saliendo de la
compañía de forma nada amistosa.

Ilustración 1. La locomotora diesel nº 14, llamada “Captain Howey”
remolca
el tren inspector de correo cruzando sobre el Puente de Willop.
Fotografía: A.R.W. Crowhurst.
El coste de remodelar los andenes y la sala de espera
en la estación de New Romney, y la construcción de un puente que elevaba
la carretera existente entre la ciudad y el mar sobre la vía, para
extender la línea al suroeste, fue bastante elevado. El material rodante
también recibió una intensa atención por parte del gerente Howey, tanto
las locomotoras como los coches de viajeros que presentaban notables
incomodidades para el viaje, ya que los de cuatro ruedas eran incómodos,
ruidosos y la lluvia entraba fácilmente en el interior. Además, el
efecto corrosivo del salitre marino fue mayor del esperado. Por lo que
respecta al tráfico de mercancías, éste no tuvo continuidad, ya que la
línea de la South Eastern Railway cerró su tramo entre Lydd y Dungeness
en 1937 y posteriormente, en 1967, British Railway también clausuró el
tramo entre Lydd y New Romney. Si a todo esto se añaden los efectos de
la Depresión de los años treinta y la Guerra Mundial en los años
cuarenta, sorprende que el pequeño ferrocarril pudiera seguir en
funcionamiento hasta la actualidad. La razón es por la capacidad de
adaptarse a los cambios y demandas de sus clientes. En 1934 Howey tomó
la decisión de pedir coches nuevos, ahora con bogies. La compañía compró
54 coches nuevos y dos vagones que fueron entregados en 1936. La
tradición de los ingleses de pasar sus vacaciones en la costa ayudó a la
compañía a mantener los ingresos originados por estos viajeros en los
años anteriores a la guerra.

Tabla 1. Locomotoras en servicio en el ferrocarril Romney, Hythe &
Dymchurch
Fuente: Elaboración propia.
Sin embargo siguió siendo difícil obtener transporte
de mercancías. En 1937 se construyó una línea a la playa de Dungeness
para transportar la pesca recogida por la flota pesquera, podían usar
los vagones de cuatro ruedas con las inscripciones de ‘Fish Only’, pero
este intento no tuvo mucho éxito y el gerente suspendió el servicio
después de algunos meses. Más tarde, el RH&D Railway probó suerte con el
transporte de áridos de las playas de Dungeness. Se constituyó una
compañía subsidiaria para llevar a cabo este trabajo. La adquisición de
vagones-tolvas y la construcción de rampas en Hythe hacía posible verter
el material directamente en los camiones. Pero después de catorce años
de trasladar el material por ferrocarril, en 1951 la compañía decidió
prescindir del servicio y usar sólo los camiones para dicho trabajo con
la consecuencia del cierre de la línea en esa fecha. Luego, en 1975 el
ferrocarril logró un contrato para el transporte de tuberías para el
drenaje de las marismas. Más adelante, la compañía obtuvo el permiso
para llevar correo y expedir sellos del British Post Office. Para este
fin compró un vagón protegido de cuatro ruedas. Hoy sólo queda de esta
iniciativa el transporte de paquetes de una estación a otra para ser
recogidos por sus destinatarios. La realidad era que la demanda del
transporte de mercancías siempre fue incierta.
Lo que nunca pensaron sus fundadores es que un día el ejército utilizara
su ferrocarril para la defensa de la costa durante la Segunda Guerra
Mundial. Da cuenta de ello el episodio que se produjo en la región de Le
Pas de Calais en Francia, zona ocupada por los nazis, que está, al otro
lado del mar, a sólo a 40 kilómetros de Kent. En 1940 los militares
blindaron dos vagones y arrastrados por la máquina ‘Hércules’,
transportaron las tropas con cañones de Boyes y Lewis, además de
trasladarlas entre las diferentes bases de la zona. Otra operación
importante de la línea fue el transporte de los materiales necesarios
para instalar un oleoducto de Dungeness a Francia, en el fondo del Canal
de la Mancha. Esto se hizo para enviar el combustible directamente a
Francia para los ejércitos aliados, cuando la invasión comenzó en 1944.
La denominación del proyecto responde a las siglas PLUTO, que en inglés
significa ‘Pipe Line Under The Ocean’. De este modo fue como el RH & D
Railway contribuyó a la defensa de Gran Bretaña.
Después de utilizarlo el ejército durante cinco años, el estado del
material fijo y móvil era lamentable por falta de mantenimiento. En 1945
el War Office devolvió el ferrocarril a su propietario, el Capitán
Howey. Para economizar, la compañía tuvo que reducir la sección de New
Romney a Dungeness de vía doble a vía única. Y así sigue actualmente.
Una vez recuperado el ferrocarril y después de diversas reformas, un año
después, se dio la salida a un tren otra vez desde Hythe. En esta
ocasión asistieron a la reapertura oficial de la línea en 1947, Oliver
Hardy y Stan Laurel (los famosos cómicos el Gordo y el Flaco), en la
locomotora ‘Black Prince’.
En los años posteriores a la terminación de la guerra se recuperó la
costumbre de pasar las vacaciones en la playa. En esta zona las playas
son de arena fina y limpia, lavada por la marea dos veces al día,
excepto cerca del cabo de Dungeness, que abundan las piedras y no son
tan atractivas para el baño. A lo largo de la costa proliferaron las
construcciones de casas para el alojamiento veraniego a precios
razonables, para disfrutar en el periodo estival. Hay que señalar que
fue después, en la década de los sesenta, cuando comenzaron los vuelos
chárter a la costa mediterránea. Esta época fue muy próspera para el RH
& D Railway.


Ilustración 2. Trabajos de mantenimiento y rotonda para locomotoras del
ferrocarril Romney, Hythe & Dymchurch.
Fotografía: Gerald Strowbridge.
El Capitán Howey murió en 1963 y no llegó a ver el
deterioro de su ferrocarril, ya que el importante soporte económico de
esta línea como era el turismo se vio afectado por la salida de turistas
al extranjero a pasar sus vacaciones de verano. Su viuda lo vendió, pero
los nuevos y sucesivos compradores no pudieron afrontar los altos costes
de mantenimiento, entrándose así una época de dificultades y
decaimiento.
En 1972 es cuando un grupo de comerciantes, bajo la dirección de Sir
William MacAlpine (un gran aficionado a los ferrocarriles), compró la
línea y nombró a Sr. John Snell como director general. Tenía como
experiencia el haber participado en un primer ferrocarril de carácter
patrimonial en Inglaterra, el de Tallylyn en Gales en el cual está
basada la película “Los Apuros de un Pequeño Tren”. Bajo su dirección,
los empleados y algunos voluntarios mejoraron poco a poco las
instalaciones de la línea; así como los accesos para los viajeros, el
cambio de los raíles originales por nuevos, reconstrucción de varios
puentes, señalización en color de los trece pasos a nivel, además de la
remodelación de la estación de New Romney y de las naves para proteger
todo el material móvil. Reformaron una sala de maquetas original con un
nuevo tamaño 00, que ha ido creciendo poco a poco y ahora los visitantes
pueden controlar más de 24 trenes en circulación simultáneamente.
Dentro de las reformas llevadas a cabo por parte del director gerente,
Snell, fue la adquisición de una locomotora más de vapor y dos diésel,
además se normalizaron los coches de pasajeros. También se firmó un
contrato con la Diputación de Kent para llevar a los alumnos, que vivían
en Romney Marsh, al colegio situado en New Romney. En el programa de
actividades, dedicado especialmente a los niños, figuraba la
organización de viajes especiales, uno en verano con la locomotora
‘Thomas the Tank Engine’ y otro antes de Navidad con la locomotora
‘Santa Specials’. Actualmente el ferrocarril Romney, Hythe & Dymchurch
es una de las atracciones turísticas más populares en el sureste del
país. Snell se jubiló en 1999 dejándolo tal vez, en su mejor momento
económico desde los años veinte.

Ilustración 3. Locomotora de vapour nº 3 “Southern Maid”, remolcando
un tren de viajeros sale de la estación de Hythe.
Fotografía: A.R.W. Crowhurst.

Ilustración 4. Locomotora de vapor nº 4 “The Bug” atraviesa el puente de
Willop.
Fotografía: A.R.W. Crowhurst.
Después de tener el récord de seguridad en la
circulación, existen dos episodios trágicos ocurridos en los últimos
años, uno el 3 de agosto del 2003 y el otro el 10 de julio del 2005. Los
dos accidentes tuvieron lugar en los pasos a nivel y en los dos casos
los maquinistas murieron al colisionar con los coches (uno de los
conductores era la esposa del director general). La compañía va a
aumentar las medidas de seguridad en los pasos a nivel, con barreras
automáticas en los trece pasos existentes en lugar de tener solamente
intermitentes, como ocurre hasta ahora.
El ferrocarril celebró su 80 aniversario, el día 14 de julio de 2007,
con un viaje de ida y vuelta desde Hythe a New Romney, en un tren
arrastrado por la misma locomotora que hizo el primer recorrido en 1927.
Los invitados podían inspeccionar los nuevos talleres de mantenimiento y
reparación en New Romney y recibir la gran noticia de que más de 170.000
pasajeros usaron la línea en 2006. Y sigue en su reivindicación de ser:
‘¡el tren de servicio público, más pequeño del mundo!’
Más información: http://www.rhdr.org.uk
Gerald Strowbridge
Profesor emérito de Geografía e Historia
elferrocarril@asafal.com
|