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El ferrocarril de Sergio Leone
Sergio Leone, director de cine, llegó a Almería
para rodar en 1966 ‘El bueno, el feo y el malo’ con Clint Eastwood
(el bueno) que iba a representar a un vaquero parco en palabras y
sobrado en la buena puntería , acompañado de Lee Van Cleef (el malo)
que interpretaría a un personaje de maldad inimaginable que no dudaría
en pasar por encima del cadáver de cualquiera para conseguir sus
propósitos y Eli Wallach (el feo), que interpreta a Tuco, un personaje
sin escrúpulos, mal hablado y sucio.
Las localizaciones se centraron en la provincia de Almería -Tabernas,
Campos de Níjar y dunas de Cabo de Gata - y en la provincia de Granada,
los Llanos de la Calahorra, próximos a Guadix (Granada), fueron el
escenario donde se rodaron las escenas ferroviarias que el guión
exigía.
A Benito le tocó trabajar la mañana de un quince de mayo de 1968, ese
día le llegó su hora. El tren Expreso de Madrid llegó a Almería
transportando a su actriz preferida, Claudia Cardinale. No olvidaría
ese momento en el que, para llevarla al hotel, un Rolls-Royce,
matrícula de Roma, estaba estacionado en la puerta de la estación de
Renfe. Pero habría más sorpresas y ese mismo día llegaron a Almería
los actores Henry Fonda, Charles Bronson y Jason Robarts para realizar
con la actriz la nueva película de Sergio Leone: 'Érase una vez el
Oeste' que, finalmente, pasaría a llamarse 'Hasta que llegó su hora'.
El protagonismo del ferrocarril no quedó sólo en transportar a su
actriz preferida sino que también tuvo su espacio en la película que
se iba a rodar. Ésta trata de un empresario Morton (Gabriele Ferzetti),
que contrata a un grupo de malhechores liderados por Frank (Henry Fonda)
con el propósito de eliminar la resistencia de determinados granjeros
como Brett McBain (Frank Wolf), a poseer los terrenos necesarios para
unir, a través del ferrocarril, la costa Este con la Oeste de los
Estados Unidos. La llegada de la segunda esposa de Brett McBain y Jill
(Claudia Cardinale), ayudada por Harmonica (Charles Bronson) y Cheyenne
(Jason Robards) pondrá en dificultades la misión de Frank.
Para ello se hacía necesario secuencias ferroviarias que tuvieron dos
escenarios diferentes: Uno en el actual Rancho Leone, donde se
construyó una vía férrea de, aproximadamente, un kilómetro de
longitud sobre la que circularía un tren y el otro en el poblado Leone
construido por aquella época y situado en la estación de Renfe de La
Calahorra-Ferreira y del que actualmente sólo quedan unas pequeñas
ruinas.
'La India en llamas'
Parte del rodaje de 'La India en llamas'
(1959), transcurre en las provincias de Almería y Granada, y representa
otra ocasión para que Benito pueda lucirse como extra y presenciar la
voladura simulada del puente sobre el Río Anchurón, en la línea de
Linares-Baeza a Almería.
La película fue dirigida por J. Lee Thompson tuvo como actores Kenneth
More, lauren Bacall, Herbert Lom, I. S. Johar, Ursula Jeans, Herbert Lom
e I. S. Johar y trata sobre la India de primeros de siglo, donde
sublevación musulmana contra el maharajá de la provincia del norte que
es ayudado y alejado del peligro por Inglaterra.
'Cien rifles'
En junio de 1969, Raquel Welch, Burt
Reynolds, Jim Brown y Fernando Lamas participan en el rodaje de 'Cien
rifles' en los parajes del Sureste español. Las vacaciones de Benito
estaban a punto de llegar, pero no iba a tener descanso puesto que él
iba a estar presente cuando se rodaran las imágenes ferroviarias del
Guadix mexicano, en una película donde el indio Jaqui Joe roba un banco
con el fin de comprar armas para su pueblo y conoce al sheriff Jim Brown,
al que se alía, en la lucha por la dignidad de los indios. La película
comenzó a rodarse en la provincia de Almería mientras que en las
escenas ferroviarias estuvieron presentes, además de la comarca de
Guadix, Madrid.
Ese mismo año, Giulano Gemma, protagonizaba 'El precio del poder'.
Inició su rodaje en el Rancho Leone por espacio de un mes por el
municipio de Tabernas. Después los equipos se trasladaron a Guadix para
rodar en la estación de Renfe de La Calahorra-Ferreira por espacio de
otro mes, aprovechando el magnífico poblado existente junto a ésta. Se
trataba de una producción hispanoitaliana de films Montana de Madrid y
Patrick Films de Roma. Además de Giulano Gemma, el equipo artístico
estaba formado por Warren Wanders, María Cuadra, Fernando Rey, José
Suárez, Manolo Zarzo y Van Johson.
'Vente a ligar al oeste'
Por fin, Benito era protagonista de su
película, podía haber sido la historia de uno más de los figurantes
que eran solicitados en las numerosas escenas rodadas en Almería o como
el director español Pedro Lazaga imaginó, al dirigir en 1971 una
comedia ambientada en los sobresaltos cinematográficos que vivía la
ciudad andaluza en aquellos momentos.
La película 'Vente a ligar al Oeste' se centraba en la historia de un
guardagujas, Benito, que viendo pasar por la estación a los
protagonistas de un mundo tan ajeno y deseado a él, decide estar junto
a los actores de cine y se lanza al rodaje de películas del Oeste.
Estuvo interpretada por Alfredo Landa, Tina Sainz, José Sacristán y
Antonio Ferrandis. Se filmaron escenas en la ciudad de Almería, cabo de
Gata y Tabernas. En contra de lo que uno podía imaginar, los exteriores
del poblado del Oeste se rodaron en Colmenar Viejo (poblado de Lasa y
Michelena).
Posteriormente, otra película, 'Dos granujas en el oeste' (1980), iba a
estar relacionada con el ferrocarril en esta zona andaluza.
Indiana Jones y la cruzada ferroviaria
No podía faltar Benito, supo qué días
se iban a destinar al rodaje de 'Indiana Jones y la última Cruzada' y
llegó a la estación de Guadix para hacer de figurante, le dieron
vestimenta árabe y se puso a recorrer el andén de la estación turca
de Iskenderum (Guadix). La película mostró escenas ferroviarias
rodadas en esta misma estación y en sus cercanías.
El rodaje, además, se hizo en Almería y su provincia: Tabernas, Las
Salinillas, Mojácar, Turre, Rodalquilar, playa de Mónsul y
alrededores.
En Indiana Jones y la última cruzada, un millonario
norteamericano encarga al protagonista la búsqueda del Santo Grial con
el oculto fin de hallar la inmortalidad, aunque Indiana aceptará el
encargo sólo para encontrar a su padre, tendrá ahora que luchar contra
un enemigo que quiere apoderarse de la sacra fuente de vida y juventud,
el dictador alemán Adolf Hitler. Al final el Dr. Jones encuentra el
Grial y a su padre, mientras Walter Donovan (el millonario), muere en el
intento de alcanzar la inmortalidad.
Acompañaron a Harrison Ford, Sean Connery, Delhom Elliot, Alison Doody
y por supuesto, Benito.
'Esos locos cuatreros'
'Esos locos cuatreros' estaba
protagonizada por un todavía desconocido Tom Berenguer -intérprete de
películas como "Platoon" o "La sombra del testigo"-
y por Patrick Wayne -hijo del gran John y que interpretara películas
rodadas en Almería como "La quebrada del diablo" y "Simbad
y el ojo del tigre"- Junto a ellos otros dos actores de categoría
que bordaron su papel de malos poco inteligentes: Fernando Rey y
Andy Gruffith.
La mayor parte del rodaje se centró en el entorno de Tabernas
(Almería): poblado Texas en su parte americana y el rancho Leone.
Además se rodaron escenas en Madrid y las tomas ferroviarias
aprovecharon el entorno del Oeste norteamericano de la estación
granadina de La Calahorra-Ferreira.
Lawrence de Arabia y el asalto al tren
Pero no sólo películas ambientadas en
el continente americano estuvieron relacionadas con el ferrocarril en
esta área geográfica. Un claro ejemplo y más importante fue 'Lawrence
de Arabia' (1962) de David Leanque contó con la construcción de un
tramo ferroviario únicamente para el rodaje del asalto al tren.
Esta película, recompensada con 7 oscars (mejor película, mejor
director, mejor fotografía, mejores decorados en color, mejor montaje,
mejor banda sonora y mejor sonido) de los 10 propuestos, tiene un
espacio para el ferrocarril que fue posible por la colaboración de
Renfe quien aportó el material ferroviario necesario para realizar las
escenas del asalto al tren turco (trenes, traviesas, carril, etc.)
rodadas en las dunas del cabo de Gata en la provincia de Almería.
Un tramo ferroviario de 2´5 Kilómetros de longitud en el que Benito no
tendría trabajo porque no había agujas que guardar, pero sí el deseo
de participar, como varios de sus amigos, en el asalto al tren como
figurantes. Aunque no pudo experimentar la sensación de ser un soldado
a las órdenes de Peter O'Toole, no iba a perder ocasión, y su empeño
en seguir el desarrollo de la película le llevó a presenciar la
llegada de camiones que transportaron dos trenes traídos desde las
estaciones de Almería y Alhama - Santa Fe, situadas en la línea
férrea de Linares - Baeza a Almería. Una máquina belga y otra
alemana, construidas en 1890, fueron transportadas en camiones para
remolcar los trenes que protagonizaron las escenas de descarrilamiento y
posterior ataque de los árabes.
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Sobre las escenas del
asalto es ilustrativo el siguiente texto extraído del libro
'Almería, un mundo de película' de José Enrique Martínez: 'El
primer tren volado estaba compuesto por nueve unidades de
pasajeros. La máquina quedó partida en dos envuelta en humo al
producirse la explosión. Se empleó una pequeña carga
explosiva de 10 libras para que la máquina descarrilara por una
rampa construida para tal efecto, y que debido a su peso se
hundió en las dunas. El tren formado por ocho vagones de
pasajeros un vagón (de soldados) de cola se balanceó
amontonándose unos sobre otros. El maquinista de tan arriesgada
escena fue Emilio Gómez Noriega, que después de colocar la
máquina a toda velocidad saltó segundos antes del
descarrilamiento. La escena fue cubierta por cinco cámaras
Panavisión, tres de las cuales estaban colocadas en un refugio
ocultado con sacos de arena y las otras estaban colocadas a
pocos metros de distancia del ataque. David
Lean manifestó su alegría por el desarrollo de ambos ataques,
pues hubiese sido imposible repetir las escenas por lo
complicado de las mismas. no hubo fallos, y el lugar elegido por
el director artístico John Box fue ideal, que acondicionado por
más de 60 trabajadores, movieron más de 13.000 metros cúbicos
de arena par poder construir tan importante tramo ferroviario
donde se invirtieron 132 toneladas de carril'. |

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Con esta película Peter O’Toole,
convertido en un joven oficial británico a favor de Arabia en lucha con
Turquía, fue nominado como mejor actor principal y aunque no consiguió
el oscar en esta ocasión, sí ha tenido el reconocimiento posterior a
toda su carrera al recibir el oscar el año 2003.
El Caso Almería
Una de las localizaciones de esta
película se realiza en la estación de ferrocarril de Santa Fé-Alhama,
situada en la línea de Linares-Baeza a Almería para filmar las escenas
relacionadas con el entorno de la residencia del abogado de la
acusación, Darío Fernández, representado por el actor Agustín
González. En la película intervinieron, además, Fernando Guillén,
Antonio Banderas, Raúl Fraire, Juan Echanove, Iñaki Miramón,
Margarita Calahorra y Manuel Alexandre, entre otros.
'El caso Almería' se basa en los hechos ocurridos en mayo de 1981,
cuando, Juan Mañas, un joven de Pechina (Almería), asiste a la Primera
Comunión de un hermano acompañado de dos amigos. Fueron confundidos
con miembros de la banda terrorista ETA y tras su detención por la
Guardia Civil fueron torturados y asesinados en una carretera.
Trama: Un maquinista en la revolución
mexicana
Andrés Lupiáñez Expósito, maquinista
jubilado, es testigo de aquella época en la que algunos ferroviarios
participaron en las numerosas películas que se rodaban en esta zona
andaluza.
En 1967 un aire revolucionario quiso que el destino del joven Andrés
Lupiáñez se cruzara con el de Damiano Damiani, director de cine que
eligió la estación de Guadix y la de Almería, además del trayecto
ferroviario entre la primera y Doña María-Ocaña (línea Linares-Baeza
a Almería) para rodar la película '¡Quién sabe! - yo soy la
Revolución'.
Las tomas ferroviarias tuvieron como protagonista un tren remolcado por
la Baldwin, la máquina de vapor conducida por Andrés Lupiáñez y que,
actualmente restaurada, se encuentra en la estación de Guadix.
La película italo-española se recrea en la revolución mexicana de
principios de siglo en la que una banda liderada por 'El Chucho'
asalta el tren de Andrés Lupiáñez quien recibe un disparo de un
pasajero norteamericano que se une a los asaltantes. El propósito de
éstos era hacerse con el armamento que transportaba y venderlo a los
revolucionarios de 'El General'. Tras la ayuda del gringo, se
establece una extraña amistad entre éste y 'El Chucho'.
Cuenta Andrés Lupiáñez que se tomaron escenas del tren saliendo de la
estación de Guadix en las que él aparece en la parte izquierda de la
máquina. Sobre esta toma recuerda que él no se percató y nadie le
advirtió de que llevaba un reloj de pulsera dorado en su muñeca, algo
que no encajaba con los años en que se situaba la película, lo que
obligó a repetir la escena.
En los primeros días del rodaje, en la estación de Doña
María-Ocaña, Andrés Lupiáñez tenía que aparecer con la cara y los
brazos manchados de aceite y cisco que produce la caja de humo para dar
un mayor realismo. El esfuerzo que suponía desprenderse de este
particular maquillaje se lo comunicó a Damiano Damiani quien decidió,
más tarde, su paso por las manos de los maquilladores.
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