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La Junta de Andalucía ha hecho público
su estudio de viabilidad de la línea de ferrocarril de velocidad alta
Murcia - Almería.
Y una vez visto lo
que se ha publicado y la exposición que ha montado en la Caja de Ahorros
de Almería, tengo que decir que no me gusta, que me parece altamente
insatisfactorio y preocupante.
No cuestiono la
capacidad técnica de quienes han realizado el estudio, sino las
intenciones políticas de quienes lo han encargado, las
"instrucciones" que la Junta haya podido dar a los realizadores
del estudio, pues da la impresión de que ha habido tales instrucciones y
de que se ha realizado un estudio no totalmente objetivo, sino "pro
domo sua", que la Junta quiere que el trazado sea uno predeterminado
y ha encargado el estudio prejuzgando el resultado final.
A la hora de
construir "ex novo" una infraestructura de esa categoría hay
que pensar muy mucho lo que se pretende hacer, cómo se deber hacer y por
dónde se debe hacer, pues de otro modo se corre el riego de tomar
decisiones que a la postre resulten equivocadas y de las que tengamos que
arrepentimos después, cuando ya sea imposible corregir el error cometido.
Ya ocurrió eso con
la línea Linares - Almería, cuyo trazado cometió el error garrafal de
dejar fuera a Jaén capital, del que hemos tenido cien años para
arrepentimos, pero que ha sido imposible corregir.
Y ahora, a tenor del
estudio de la Junta, corremos el riesgo de repetir el error, pues este
estudio plantea la alternativa Huércal Overa versus Vera, y con tal
alternativa, sea cual sea el trazado elegido, nos estaremos equivocando,
pues si elegimos Vera estaremos dejando al margen a Huércal Overa y
viceversa.
Y es que para decidir
el trazado más conveniente, hay que plantear primero qué clase de
ferrocarril queremos, qué es lo que más conviene a Almería y al
conjunto de su provincia.
En primer lugar, es
evidente que queremos un ferrocarril de velocidad alta (o incluso, si
fuera posible de alta velocidad, o con un trazado que permita en el futuro
la elevación a alta velocidad) que comunique Almería capital con Murcia,
para a través de Murcia comunicar a nuestra ciudad con Valencia,
Barcelona y Francia (resto de Europa), y también con Madrid (una vez
mejorada la ruta Murcia Madrid, que posiblemente se decida finalmente que
sea de alta velocidad).
En segundo lugar,
también es evidente que queremos un ferrocarril para mercancías, que
lleve nuestras exportaciones a los mercados europeos por la ruta más
corta y rápida posible, que es el corredor mediterráneo.
Pero en tercer lugar,
también queremos un ferrocarril que beneficie a toda la provincia de
Almería y no sólo a la capital, a la mayor cantidad posible de pueblos y
comarcas de la provincia y que, sin perder ni un ápice de su carácter de
velocidad alta, sea compatible con el establecimiento de servicios de tipo
regional (Almería Murcia, con más paradas en los pueblos intermedios que
los de largo recorrido), y de cercanías (de Almería capital con las
comarcas de Níjar, de Vera y de Huércal Overa).
Queremos un
ferrocarril que reúna estas tres características, y si se hace lo que
propone el estudio de la Junta, se satisfarán las dos primeras pero no la
tercera. Y esta tercera característica es perfectamente compatible con
las dos primeras.
Desde Almería
capital hasta el límite con Murcia hay tres comarcas claramente
definidas, el Campo de Níjar, el Levante y el Almanzora medio y bajo. Está
claro que la futura línea férrea debe cruzar el Campo de Níjar, en esto
estamos de acuerdo con el estudio de la Junta. Pero a partir de ahí surge
la discrepancia, pues el estudio en cuestión plantea desde Los Gallardos
la alternativa Vera o Huércal Overa, en lugar de Vera -y Huércal
Overa.
Vera es el centro de
la comarca del Levante provincial, zona de gran importancia turística,
pero también agrícola e industrial, que con la construcción de este
ferrocarril se verá enormemente potenciada. Por lo tanto, debe pasar por
Vera.
Huércal Overa es el
pueblo más importante de toda la mitad norte de la provincial, el más
poblado, el que reúne más comercio, más servicios de tipo comarcal,
etc. Es un centro comarcal más importante aún que Vera, pues se podría
decir que es la semicapital de toda la mitad norte de la provincia. Y con
grandes posibilidades de desarrollo agrícola, comercial e incluso
industrial.
Además, Huércal Overa es un lugar magnífico
para ubicar una gran estación intermodal, tanto para pasajeros como para
mercancías, que beneficiaría de paso a todo el Almanzora e incluso a la
comarca del mármol. Por tanto, debe pasar también por Huércal Overa.
Si hacemos caso del estudio de la Junta,
una de estas dos comarcas quedará marginada y por lo tanto, estaremos
perjudicando gravemente su futuro.
Si elegimos la opción
Huércal Overa, estaremos marginando a una comarca de tantas posibilidades
como es el cuarteto Vera Cuevas - Garrucha - Mojácar.
Si elegimos la opción Vera, estaremos
marginando a Huércal Overa y con ella a todo el Almanzora y la zona del mármol.
Además, en el estudio de la Junta se habla
de las mercancías y los pasajeros que se calcula que utilizarían este
ferrocarril en cada una de las dos opciones, cuántos en el caso de que se
trace por Vera y cuántos en el caso de que se trace por Huércal Overa.
Pero sorprendentemente, no se dice cuántos
pasajeros y cuántas mercancías lo utilizarían en el caso de que pase
por los dos sitios.
¿Por qué no se ha
estudiado esta opción, sumando ambas poblaciones en lugar de optar por
una o por otra?
Ya sé que esto no es más que un estudio
de viabilidad de la Junta de Andalucía, encargado por la Junta con clara
intención política de presionar al Gobierno de la Nación a la vez que
se presenta ante los electores de esta provincia como quien ha logrado que
esta infraestructura se lleve a cabo.
Ya sé que la decisión última sobre el
trazado la tiene el Gobierno de la Nación, pero es preciso que desde
Almería se le diga al Gobierno, al Ministerio de Fomento, qué es lo que
Almería necesita y lo que Almería quiere.
Es preciso que desde Almería, se le
indique al Gobierno que el estudio de la Junta no nos satisface, que ha
quedado "cojo", pues no ha recogido la opción que sume a las
comarcas de Vera y de Huércal Overa, que es la que nosotros debemos
propugnar, en lugar de plantear una alternativa "diabólica",
como hace el estudio de la Junta, entre dos comarcas que deben unir sus
esfuerzos en lugar de enfrentarse entre sí por cuál de las dos "se
lleva el gato al agua".
En resumen: no debemos permitir que la
realización de este ferrocarril enfrente y oponga a dos zonas de nuestra
provincia.
No debemos permitir que prevalezca este
estudio incompleto, sino que tenemos que pedir al Gobierno que realice
otro, o al menos que complete éste, con la tercera alternativa: la que
sume a Vera y Huércal Overa, en vez de oponerlas.
Tenemos que pedir al Ministerio que nos
haga ese ferrocarril de velocidad alta, sí, pero compatible con el
establecimiento de servicios de tipo regional o de cercanías.
Y si esta tercera opción (hacerlo pasar
por las dos poblaciones mencionadas), alarga en unos pocos kilómetros el
trazado total, este alargamiento no creo que supere los ocho o diez kilómetros,
lo que en una línea de más de doscientos (si contamos sólo hasta
Murcia), es poco significativa, pues no llega al cinco por ciento.
Y si así sale algo más cara, tampoco el
criterio económico es el único que hay que tener en cuenta, pues se
trata de una infraestructura que hay que hacerla con vistas al futuro, con
un plazo largo de amortización, y si decidimos sólo con base en el menor
coste de la construcción, nos estaremos equivocando seriamente,
hipotecando el futuro, y cometiendo un error que nunca ya podrá ser
corregido.
Nota: En el título he escrito "mal llamado Euromed". Mal
llamado porque Euromed no es el nombre de la vía, de la infraestructura.
Euromed es el nombre comercial que RENFE se ha inventado para un
determinado tipo de tren que presta servicio de viajeros en el Corredor
Mediterráneo, desde Barcelona hasta Alicante por el momento. Pero el
nombre de la vía es Corredor Mediterráneo. Llamarle Euromed a la vía es
algo parecido a si llamáramos, por ejemplo, DC-9 a la pista del
aeropuerto. Está claro que el aeropuerto no se llama DC-9. Del mismo
modo, esta línea ferroviaria no se llama Euromed, y una vez construida,
si los trenes que llegan a Almería son el tipo llamado Euromed, o los ICE
alemanes, o los Pendolinos italianos, o los futuros Talgos de alta
velocidad, esto será indiferente. El caso es que la vía se construya,
que a Almería vengan dentro de pocos años (¿2.005?) trenes de altas
prestaciones que nos comuniquen con Madrid y con el Levante y Cataluña a
través de Murcia.
Claro es que a veces un nombre, en principio
inapropiado, por uso popular y periodístico, termina imponiéndose. Y
tampoco vamos a rasgamos las vestiduras por ello.
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