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E1 17 de octubre de 1996 circuló el último tren de mineral entre la
estación del Marquesado, situada junto a las minas del mismo nombre, en
la vertiente nordeste de Sierra Nevada, en la provincia de Granada, y la
estación de Almería. El tren, formado por 18 tolvas de mineral de hierro
y con un peso de 1440 toneladas circulaba con el nº GSE82 y lo remolcaban
las locomotoras
eléctricas Mitsubishi nos 8921 y 8925, en doble tracción. En la estación
granadina de Huéneja le quitaron un vagón, por exceso de peso, y quedó
con 17 y un peso de 1360 TM. Al descargar las tolvas en los depósitos que
la Compañía Andaluza de Minas, concesionaria de la explotación, posee
junto a la estación de la capital almeriense, acabó un flujo de
transporte unidireccional (Marquesado-Almería) y de retorno de trenes vacíos
(Almería-Marquesado) que con más o menos altibajos y algunas
incidentales interrupciones, ha venido desarrollándose en los casi 100
kilómetros de la línea Linares-Almería que discurren por nuestra
provincia durante, prácticamente, un siglo.
Todo empezó en 1871, cuando la Diputación
Provincial de Almería, de acuerdo con la de Jaén, basándose en el Plan
General de Ferrocarriles de 1869 que contemplaba la construcción de la línea
Linares-Almería solicitó autorización para llevar a cabo el estudio del
proyecto, que, posteriormente, entregaría a la compañía concesionaria.
Tras varios años de trabas y vicisitudes el proyecto se abre camino y se
concede la línea a la Compañía de los Caminos de Hierro del Sur de España
que a su vez contrata su construcción con la empresa Fives-Lille, que ya
había tendido otras líneas en España, y que comienza con el tramo Almería-Benahadux
en 1890.
Comentaremos sucintamente que, basadas en
las poco remuneradoras subvenciones y tarifas concedidas, y la carestía
de
las obras, dada la enorme accidentalidad del terreno, las compañías
concesionaria y constructora atendieron más a la propia economía que a
la funcionalidad y futuro de la línea, acortando kilómetros de
recorrido, pasando lejos de las poblaciones y dotando al trazado de
pronunciadísimas rampas, curvas de radios mínimos y débiles puentes y
viaductos que dificultarían su explotación futura.
Pese a las tensiones entre las compañías
y a las dificultades económicas y técnicas, en Julio de 1895 se inaugura
el tramo Almería-Guadix. Ante este acontecimiento se despierta el interés
por la explotación de yacimientos minerales próximos a la línea, que
facilitaría el transporte para el embarque por el puerto de Almería.
En julio de 1898 se firma contrato con la
compañía The Alquife Mines para explotar el ramal de 12 kilómetros
desde la mina a la estación de La Calahorra y que había construido la
propia empresa minera. A partir de la entrada en servicio, el 26/12/1899,
el tren transportaría un mínimo anual de 100.000 toneladas durante 15 años.
La compañía Alquife negó la posibilidad de convertir la línea a
servicio público con lo que esto hubiera significado para transporte agrícola
y de viajeros en toda la comarca granadina del Marquesado.
A partir de 1900 y por la gran demanda de
los mercados metalúrgicos de Europa y América, transcurre un lustro de
enorme tráfico en la línea. Pero empieza a manifestarse la falta de
previsión de los constructores. La enorme rampa ascendente de 22 kilómetros
de Santa Fe a Gérgal hace casi imposible la ascensión de trenes vacíos
que, de regreso a las minas, no pueden desarrollar más de 10 o 12 km/h.
Era tan dificultoso el ascenso en general, desde Almería a Nacimiento,
por los problemas de tracción y la escasez y mala calidad del agua que,
además de traer nuevas locomotoras, hay que ampliar y reformar todo el
sistema de almacenaje y distribución, dotando a los depósitos de
depuradoras que atenuaran los depósitos e incrustaciones calcáreas en
las calderas.
Mientras
tanto, y dado que las poblaciones se encuentran alejadas de las estaciones
(en algunos casos 6 o 7 kilómetros), el movimiento de viajeros era
escaso.
Entre 1902 y 1904 se construye el
embarcadero del Alquife en la playa de Almería que agiliza y abarata la
carga del mineral en los buques que lo transportan a destino.
Desde 1900 y durante las tres primeras décadas
del siglo, coexisten en diversos puntos de la línea, ramales y cables
para acercar al tren los productos de las minas. Así el ramal Gérgal-Cruz
de Mayo (que también se utilizó para viajeros) cables de las Piletas,
Escúllar, Nacimiento, Beires, Doña María, Olula de Castro y Gérgal.
Hacia 1906 el tráfico ya desborda la línea,
por la pujante situación de los mercados internacionales. A las sufridas
030 y 040 hay que añadir 12 nuevas locomotoras y los primeros vagones a
bogies. Pero subsiste el problema de la rampa Santa Fe - Gérgal hasta el
punto de tener que dotar a este tramo, en 1911, con los primeros
tractores-generadores eléctricos que funcionaron en España. Fueron
fabricados por Brown Bovery y la electricidad generada por el descendente
era utilizada por el ascendente.
Hacia 1907 la estación de Santa Fe tuvo
que ser ampliada para el cambio de tracción (vapor a eléctrica) y
estacionamiento. Se instaló un puente giratorio y un depósito depurador
de agua.
Mientras tanto se ha terminado de construir
la estación de Granada e inaugurado la línea Baza-Guadix, comunicando así
Andalucía Oriental con las comarcas del Almanzora y el levante español.
1912 es un año negro para el ferrocarril
en Almería. Además de disminuir el tráfico de minerales por las huelgas
de Inglaterra y Escocia, el personal de la Compañía del Sur hace la suya
propia a lo que es respondido con despidos. Enseguida se organiza una
huelga general en Almería para protestar por éstos y por las
deficiencias de la compañía en servicio y material.
En el Marquesado surge una nueva concesión
minera. La compañía Bairds Mining Co Ltd. construye simultáneamente un
ramal de 15 kilómetros entre las Minas del Marquesado y la estación de
Huéneja, en la línea Linares-Almería y un segundo embarcadero en la
playa de Almería, que se inauguran en 1916 y 1918, haciéndose cargo de
la explotación la Compañía de Andaluces, mediante contrato de
arrendamiento.
En 1918 se amplía la electrificación del
tramo Santa Fe-Gérgal hacia Gádor por el sur y Nacimiento por el norte, suavizando
algo más los problemas producidos por las pronunciadísimas rampas.
Los años 40, llenos de vicisitudes, hacen
que la línea obtenga resultados positivos o negativos según la situación
de los mercados.
En 1917 y 1919 Nacimiento tuvo dos
ampliaciones, electrificación e instalación de puente giratorio. Entre
Santa Fe y Gérgal se construyen los apartaderos de Cerro Saltador y Las
Manchegas para facilitar los cruces de trenes en un tramo saturado de tráfico.
En 1929 el Sur vende la compañía a
Andaluces, que empieza a utilizar locomotoras 140. La compañía Bairds
Mining vende su concesión a C.A.M. (Compañía Andaluza de Minas). La
mina del Marquesado explotada por la C.A.M., genera intenso movimiento
entre ambas minas y el puerto de Almería, tanto que hay que proceder a la
modernización y electrificación de la línea.
El 9 de mayo de 1936, el Estado se hace
cargo de las líneas de Andaluces encargando la explotación a la Compañía
Nacional del Oeste (Oeste-Andaluces).
Después de la Guerra Civil y con la
nacionalización, se empieza a renovar tramos de la línea con carril de
30,5 kg. Hace su aparición el TAF. (Tren Automotor Fíat) y los ABJ. Se
electrifica hasta Almería capital con trifásica utilizando locomotoras
Secheron-Macosa nº' 21-24, hasta que en 1965 se procede a la dieselización.
Poco a poco las vaporosas van dando paso a las 1300.
1973. Cierra la mina de Alquife y la línea
a la Calahorra. La línea hasta Almería empieza a renovarse con carril
soldado y traviesas de hormigón RS.
Coexisten en la línea la electricidad y el
diesel. En estos años vemos circular las 10300, 10700, 2000 T, 2100, 333,
313 junto a las 269 Mitsubishi que conforman el llamado islote eléctrico
Marquesado-Almería.
En 1987 se cierra la estación de
Nacimiento, que queda fuera de la línea al inaugurar la variante Gérgal
- Doña María, que suprime la fortísima rampa de Nacimiento.
En
1989 se procede a la reelectrificación de la línea a continua de 3.000
V, servida por las "japonesas" sólo para el tráfico de
mineral.
También se construyen en 1976 entre la
estación de Almería y el embarcadero de C.A.M. unos silos para el
mineral que liberan al barrio de Ciudad Jardín del rojo polvillo que lo
impregnó durante más de 40 años, y que por su particular forma son
llamados popularmente "el Toblerone".
También en los años 90 se instala el
C.T.C. en el triángulo Linares - Almería - Granada proporcionando así
mayor regularidad y seguridad en los tráficos.
Haciendo historia, hemos pasado por alto
describir también, aunque sea someramente, las estaciones y demás
elementos que conforman este tramo de la línea Linares-Almería.
Entre las minas Alquife-Marquesado y la
estación término de Almería hay 12 puentes o viaductos entre los que
destaca el que atraviesa el río Andarax junto a la estación de Santa Fe.
El actual, sobre pilares de hormigón de gran altura, consta de 5 vanos de
31,20 metros, 2 de 55 metros y 2 de 60,5 metros. Está construido junto al
antiguo, de estructura metálica (que se utiliza para el paso de automóviles,
ya que se quedó obsoleto y debilitado para el paso de convoyes
ferroviarios). En cuanto a túneles existen 13 entre los que destacan por
su longitud uno de los situados en el término de Santa Fe de 405 metros y
otro en Doña María de 500 metros.
Y hasta aquí y de la forma más resumida
posible, la historia y los avatares del tramo Minas del Marquesado - Almería,
de la línea Linares-Almería.
Pero todo esto ya pertenece al pasado.
Lo que ahora nos preocupa es el presente y futuro de nuestro ferrocarril.
Desde que hace dos años y medio cesó el tráfico de minerales por el
cierre de la mina del Marquesado, sólo circulan por nuestro vetusto
trazado de fuertes rampas los igualmente vetustos Talgo III, automotor 592
y Estrella nocturno con coches-cama de entreguerras. Como consuelo tenemos
los modernos TRD y automotores 596. Pero no es suficiente. Nosotros
pensamos que debe ser antes la gallina que el huevo. Hace falta invertir,
mejorar el trazado, electrificar hasta Linares-Baeza y Granada, introducir
nuevo material moderno y cómodo.
Otra necesidad apremiante es la conexión
ferroviaria con Levante que posibilite la llegada del Euromed a Almería.
Además de generar un considerable tráfico de pasajeros, sería el medio
de transporte idóneo para dar salida a la ingente producción hortofrutícola
de la "Huerta de Europa" hacia las regiones españolas del
Mediterráneo oriental y todos los países de la U.E.
Cuando el almeriense pueda viajar
confortable y rápidamente y a unos horarios apropiados, y los millones de
toneladas de hortalizas almerienses tengan una fácil y rápida salida
hacia los mercados, verán los señores de las mesas de los despachos cómo
se llenan los trenes hacia o desde Almería. A ver si despiertan y
propicien que Almería deje de ser la Cenicienta del Ferrocarril.
Después de haber celebrado el Centenario
de la línea, el pasado 14 de marzo, con un tren especial, que ha tenido
una gran repercusión en el pueblo almeriense, y aún fuera de nuestros límites
provinciales, no nos queda sino desear una próxima y magna celebración
antes del 2005, por la llegada del Euromed a Almería.

Muy ferroviaria estación de Santa Fe - Alhama, en curva entre un
túnel y un viaducto. A la izquierda, nueva y antigua estaciones
transformadoras. Entre esta estación y la de Gérgal funcionaron los
primeros tractores eléctricos de España en 1911.
BIBLIOGRAFÍA
• Constanza Navarro de Oña, El Ferrocarríl Linares-Almería.
Almería, Ed. Cajal, 1984.
• José A. Gómez Martínez y José V. Coves Navarro, Trenes, cables
y minas de Almería. Almería, Instituto de Estudios Almerienses,
1994.
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