I CICLO DE CINE FERROVIARIO "Un Tren de Cine"


LA INDIA EN LLAMAS
(Northwest frontier, Flame over India )


Ficha técnica

   







Dirección John Lee Thompson
Producción Marcel Hellman
productora Rank Film organisation (u.k.)
20th Century Fox Film Corporation (u.s.)
Guión Robin Estridge
Fotografía Geoffrey Unsworth
Argumento original Patrick Ford, Will Price
Adaptación Frank S. Nugent
Montaje Frederick Wilson
Sonido E.G. Daniels, Gordon K. McCallum
Música Mischa Spoliansky
Dirección artística  Alex Vetchinsky
Efectos especiales Sydney Pearson
Vesturario Yvonne Caffin
Vestuario Lauren Bacall Julie Harris
Ayudante de dirección Stanley Hosgood
Productor ejecutivo Earl St. John
 
Datos técnicos

duración 130 minutos
color Eastmancolor
versión original en inglés subtitulada al castellano
año de producción 1959
nacionalidad Reino Unido
formato cinemascope 1:2,35 (16x9)
 
Ficha artística

Intérprete
Personaje
Kenneth More Captain Scott
Lauren Bacall Catherine Wyatt
Herbert Lom Van Layden
Wilfrid Hyde-White Bridie
I.S. Johar Gupta
Ursula Jeans Lady Windham
Eugene Deckers Peters
Ian Hunter (I) Sir John Wyndham
Jack Gwillim Brigadier Ames
Govind Raja Ross Prince Kishan
Basil Hoskins A.D.C
S.M. Asgaralli 1st Indian Soldier
S.S. Chowdhary 2nd Indian Soldier
Moultrie Kelsall Brittish Correspondent
Lionel Murton American Correspondent
Jaron Valton Indian Correspondent
Honni Bode Indian Correspondent
Frank Olegario Rajah
Ronald Cardew Staff Colonel

 

Presentación:

Hoy presentamos una de aventuras, de las que completaban una espléndida sesión de tarde de las de antes. La India en llamas es una emocionante película repleta de intriga, acción, tiros, persecuciones, etc. que inevitablemente, comparada con el cine actual, ha quedado bastante anticuada. Pero este hecho no resta el interés, he podido comprobar personalmente como muchos espectadores contemporáneos, rememoraban con ilusión la película. Aunque no han tenido oportunidad de volver a verla, por que ni siquiera recordaban el título o el director, si conservaban aún la imagen de esa travesía interminable por toda la India en una antigua máquina locomotora, huyendo de las enfurecidas tribus que perseguían al valiente oficial del glorioso ejercito británico y su media docena de acompañantes, frente a las insalvables adversidades.

Esta claro que se trata de una típica producción británica de finales de los cincuenta, destinada al consumo rápido de grandes salas atestadas de público, realizada con un presupuesto bastante moderado, que obligaba a plantearse el rodaje de las escenas de interior en los estudios pinewood de Londres, y emular la aridez de los paisajes de la India planificando los exteriores en las cinematográficas estepas de la cercana comarca de Guadix, que por cierto, resulta plenamente reconocibles. Hoy día sería impensable concebir un rodaje con un contraste tan grande entres los distintos planos, pero en aquellos años consiguió la credibilidad del público presentando a una serie de personajes tan peculiares como los del legendario oeste. Es fácil recordar a los que compartían la turbulenta travesía de "La diligencia" de John Ford, (1939) por ejemplo.

La historia está inspirada en hechos reales, acaecidos a principios del siglo pasado, cuando ya se resentía la colonización británica de la India, ante los rumores de sublevación de las tribus musulmanas contra el maharajá de la provincia del norte, todopoderoso gobernador que guardaba debida lealtad a su majestad. Inglaterra corresponde enviando al valeroso capitán Scott a una misión imposible; tan solo su tenacidad, disciplina y obediencia conseguirá alejar del peligro, hasta llegar a Nueva Delhi, protegiendo la vida del heredero hindú: el príncipe Kisham, de seis años de edad, su institutriz americana y los demás acompañantes.

Resulta curioso que la vieja locomotora "Victoria" por la que nadie apostaba una rupia, es tratada como un personaje más dentro de la historia y el diverso grupo de personajes, que no conocen nada de los demás, van relegando sus diálogos al ritmo que requiere el tren para conseguir huir del enemigo. Si la máquina va andando, todo marcha bien y entonces la pareja de representantes de la embajada británica establecen un apasionado y filosófico debate con el cínico periodista en un usual tono de humor británico. Si la locomotora se resiente en sus atormentadas válvulas y peligra la supervivencia, el capitán habla, exactamente con el mismo tono dirigente, animando en todo momento a los pasajeros con el optimismo del héroe de la tropa, y sufrirá la encendidas réplicas anglófobas de la mujer americana. Pero ahí estará su amigo Gupta, el maquinista indio entregado a su misión de vigilar todo latido de su amada máquina locomotora que con sangre, sudor y lágrimas cumplirá con cada kilómetro de vía hasta tomar estación a salvo. La relación del capitán Scott y el mecánico maquinista indio traspasa la convención "Sahid/menial" a la que están acostumbrados los británicos respecto los indios y esa cualidad permanece en la memoria.

No estamos en una película de las de Tarzán, con el intrépido cazador blanco sometiendo a todo ser viviente a su civilizada voluntad. Mas bien estamos ante una obra que continúa con la visión de la India de películas como Gunga Din (1939) o la brigada bengalí (1954) y que antecede la visión monumental de obras como Gandhi (1982) de Richard Attenborough o Pasaje a la India (1984) de David Lean. Contiene un rico y variado retrato de personajes que introducen, aunque levemente, su propio discurso político: rodada cuando tan solo hacía unos quince años que el imperio había concedido la independencia a la India, evidencia la intervención durante los turbulentos años del colonialismo británico. Todo un logro, tratándose de una producción británica, y que casualmente introduce un manifiesto fundamentalista por parte de los rebeldes musulmanes que adquiere absoluta actualidad ante la triste y evidente realidad del fanatismo de la guerra entre etnias y razas, antecediéndose con sabiduría histórica al conflicto de nuestros días. Además acertó al contar con Lauren Bacall.

Este año ha sido dedicado al centenario de Humphrey Bogart y el Cine Club Universitario lo celebró con dos títulos míticos donde se inició la pareja completada con Lauren Bacall y dirigidos ambos por Howard Hawks: Tener y no tener (to have and have not, 1944) y El sueño eterno (The big sleep, 1946) donde la actriz con veinte años está insuperable. En la película de hoy: "La India en llamas" de 1959, la gran actriz no está en uno de sus papeles memorables, se le nota que aún no se ha recuperado de la larga etapa en la que cuidó los últimos meses de vida de su marido, veinticinco años mayor que ella, que moría de un cáncer de garganta en 1957. Pero la fortaleza de su personalidad se nota en cada plano y Lauren consiguió sobrevivir esa época de amargura hasta este hoy día, donde con 75 años ha intervenido en dos películas "Diamonds" con su amigo Kirk Douglas y "Presence of mind" junto a Harvey Keitel rodada el otoño’99 en Mallorca.

 

Fermín Giménez
Cine Club Universitario de Almería