I CICLO DE CINE FERROVIARIO "Un Tren de Cine"


PROPIEDAD CONDENADA
This property is condemned


Ficha técnica

   





Dirección Sydney Pollack
Producción John Houseman
productora Seven Arts Productions
Guión Francis Ford Coppola / Fred Coe / 
Edith Sommer
(basado en la obra de teatro homónima escrita por Tennessee Williams)
Fotografía James Wong Howe
Montaje Adrienne Fazan
Ayudante de montaje Harry Barnes
Música Kenyon Hopkins
Dirección artística  Stephen B. Grimes / Philip M. Jefferies / Hal Pereira
Decorados William Kiernan
Vesturario Edith Head
 
Datos técnicos

duración 108 minutos
color
versión doblada al  castellano
año de producción 1966
nacionalidad Estados Unidos
formato panorámico 1:1,66 (4:3)
 
Ficha artística

Intérprete
Personaje
Robert Redford Owen Legate
Natalie Wood Alva Starr
Mary Badham Willie Starr
Kate Reid Hazel Starr
Alan Baxter Knopke
Robert Blake Sidney
Dabney Coleman Salesman
John Harding Johnson
Ray Hemphill Jim
Brett Pearson Charlie
Jon Provost Tom
Mike Steen Max
Bruce Watson Lin Tate

 

Natalie Wood fue nominada como Mejor Actriz de película dramática en los Globos de Oro de 1967


Presentación:

Como otras muchas películas desde los inicios de la historia del cine, Propiedad condenada comienza y termina con la imagen de unas vías del tren. Esos planos, que en otros casos tienen carácter metafórico (piénsese en la hipnotizante Europa de Lars von Trier, 1991), aquí son empleados para introducirnos en una historia en la que el ferrocarril juega un papel determinante en el desarrollo del argumento; en este caso como marco de conflicto laboral. En tiempos de la depresión americana Owen Legate (un joven Robert Redford) llega a un pequeño pueblo sureño con la misión de despedir a un buen número de empleados ferroviarios. Obviamente esto desencadenará una animadversión manifiesta hacia él. A su vez, la película desarrolla la relación de Owen con la familia que regenta la pensión en la que se aloja: madre, la hija mayor, Alva (Natalie Wood) y Willie, la hija menor. Estos tres personajes son los más ricos y los mejor desarrollados: la madre es manipuladora y utiliza a Alva como reclamo sexual de hombres ricos, Alva es idealista y bastante inmadura, en cuanto a Willie, digamos que está dejada de la mano de Dios.

La historia mezcla pasiones con odios y venganzas, como no podía ser menos tratándose de una obra de teatro de Tennessee Williams. Todo ello enclavado en un ambiente sureño en el que el calor se palpa, gracias a la espléndida fotografía de James Wong Howe. Las reminiscencias de Un tranvía llamado deseo de Elia Kazan (1951) y de La gata sobre el tejado de Zinc de Richard Brooks (1958) son obvias, al igual que de otras adaptaciones de ideas originales del genial y atípico dramaturgo.

Conviene detenerse en el personaje de la hermana menor. La primera imagen en la que aparece nos la muestra haciendo equilibrismo sobre un raíl del tren con un vestido roto, claramente de persona mayor, en una mano una muñeca y en otra un plátano a medio comer. Todo sugiere que algo va mal en la vida de esta cría que no aparenta más de trece años, y es que su desvalimiento ya se remonta a su nacimiento, cuando sus padres le pusieron nombre de chico, Willie. Ella servirá de contrapunto a parte de la historia y será la responsable del flasback que ocupa prácticamente todo el metraje. La actriz, Mary Badham, está fantástica. Si tenemos en cuenta que ella era también la niña asustada de Matar un ruiseñor de Robert Mulligan ( To kill a mockingbird, 1962, proyectada por el cine club universitario el 18 junio 1998), ¿qué truncaría su prometedora carrera?

Si observamos la ficha técnica de Propiedad condenada podemos constatar que en ella participan insignes profesionales, además del ya mencionado Tennessee Williams: Francis Ford Coppola, como coguionista, Sydney Pollack, Robert Redford, Natalie Wood,… En principio, sería previsible que la película fuera conocida por el gran público hoy en día, sin embargo, está bastante olvidada y quizás injustamente. Sin ser una obra maestra tiene muchos ingredientes de los que gustan a muchos espectadores: amores, odios, conflictos laborales y generacionales, mujeres despechadas…, pero tal vez el guión necesitaba una mayor elaboración. Muchos cabos quedan sueltos cuando aparece el The end. La falta de experiencia de Sydney Pollack como director quizá también menoscabe la garra de la historia original. Al fin y al cabo era sólo su segunda película. A los actores nada cabe reprocharles. Natalie Wood estaba ya consagrada y el papel de adolescente tardía y rebelde le viene como anillo al dedo. Redford empiezaba a despuntar como el gran actor que sigue siendo. Hasta Charles Bronson se salva.

Finalmente, un punto a favor de esta película son algunas de las frases que expresan los personajes, de las cuales yo me quedaría con la defensa de los finales tristes en las películas que hace el personaje interpretado por Robert Redford.

Manuel Muñoz Dorado
Cine Club Universitario de Almería

 

SYDNEY POLLACK

Fecha nacimiento 1 Julio 1934, Lafayette, Indiana, USA
En 1985 gana el oscar al mejor Director por MEMORIAS DE AFRICA que tambien gana el oscar a la mejor película. Es nominado como mejor director en el año 1969 por Danzad, Danzad Malditos y en 1982 por Tootsie.

Filmografía como director

1999 - Random Hearts

1995 - Sabrina (y sus amores)

1993 – The Firm, La tapadera

1990 - Havana

1985 - Memorias de África -banda sonora-

1982 - Tootsie

1981 - Ausencia de malicia

1979 - El Jinete eléctrico

1977 - Un Instante, una vida

1975 - Los Tres días del Cóndor

1975 - The yakuza

1973 - Tal como éramos

1972 - Las Aventuras de Jeremiah Johnson

1969 - La Fortaleza

1969 - Danzad, danzad, malditos

1968 - El Camino de la venganza

1966 - Propiedad condenada

1965 - La vida vale más